Reflexiones de un desconocido – Canal de Youtube


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Hermanas: Sueños compartidos II


Sara y Lucía han aprendido algunas lecciones importantes a través de sus sueños compartidos, pero esta vez su grado de compenetración llego un tanto mas lejos. Tal vez sea por esa gran diferencia que existe entre sus formas de ser, que tuvieron la oportunidad de vivir esta experiencia. Todos sabemos que los hermanos aunque hayan nacido de los mismos padres y se hayan criado juntos siempre son diferentes desde el mismo momento que nacen.

Con Lucía y Sara las cosas no son diferentes. Resulta que a Lucía siempre le agrado llamar la atención, incluso desde que estaba de meses sus padres decían que ella no hacía nada si no había alguien que la estuviese viendo. Desde que empezó a caminar y hablar ya le gustaba cantar y bailar, tanto que se aprendía las canciones de la radio y le gustaba hacer presentaciones particulares a sus padres. Ya en la escuela, le gustaba participar en todas las presentaciones y actos de su clase.

Por su parte Sara era muy distinta, meticulosa y ordenada, le gustaba pasar desapercibida. Tanto que aprendió a caminar, ir al baño y muchas otras cosas a una edad mas temprana que la mayoría de las personas. Con tanta naturalidad y destreza que pasaba desapercibida excepto para sus padres.

Si bien Lucía sentía algo de nervios en sus presentaciones nunca sentía vergüenza de lo que pudieran pensar la otras personas, mientras que Sara regularmente se sentía avergonzaba de lo que pudieran pensar las demás personas de ella, aunque estuviese impecablemente peinada, arreglada o sus presentaciones escolares le hayan salido excelentes.
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Pero hubo una noche, que luego haber disfrutado de un lindo fin de semana de descanso, las chicas se fueron a dormir y al despertar se llevaron una gran sorpresa!!!! Resultó que Lucía despertó en el cuerpo de Sara y Sara despertó en el cuerpo de Lucía.
Ninguna de las chicas se dió cuenta sino hasta que Sara iba a entrar al baño justo en el momento en el que Lucía estaba saliendo y se encontraron de frente la una con la otra.
Fue tanta la impresión que las dos chicas se quedaron mudas del asombro, pero como ya habían vivido varias aventuras juntas, supieron que era una situación que juntas debían resolver.
Entraron juntas al baño y decidieron ponerse de acuerdo para salir adelante de la situación….. Tal vez luego les siga contando la historia….

Nalt

Corazón en marcha (2da versión)


Apretaba el pie hasta el fondo del acelerador y lo único en que pensaba era en cuanto deseaba que todo acabara. Sentía impotencia, rabia, miedo, tristeza, nostalgia e indignación. No quería parar, solo deseaba desaparecer y dejar de sentir.
Se encontraba completamente hipersensibilizado a cualquier sentimiento. Tanto, que de pronto no podía respirar ni sentir sus piernas o brazos, pero no lo abandonada ese deseo irracional de continuar su carrera.

Mientras luchaba con ese remolino de sentimientos solo podía llorar, no podía gritar y mucho menos hablar. Su garganta se había convertido en un enorme nudo que le robaba todo el aire. Hace poco tiempo era tan solo un niño y ahora se sentía un hombre, pero uno con el corazón destrozado y vuelto añicos. Meses antes sentía que se las sabía todas, que era invencible y el rey del mundo. Ahora estaba sumido en un hueco que lo mantenía flotando en una perenne caída libre que no terminaba. Afortunadamente para él, su cobardía o el poco de razón que le quedaba le hacÍa volver en si y recuperar la razón.

Recién se acababa de dar cuenta que estaba enamorado y no era correspondido. Ella era una mujer muy hermosa, de una piel impecablemente lozana, tersa y de un color durazno que provocaba acariciar. Desde el primer momento que la conoció, fue muy atenta y agradable con él y con su padre. Se le veía tan segura que no podía quitarle los ojos de encima. Su esencia impregnada toda las áreas del salón donde se encontraban y su presencia se notaba en todo cuanto había en esa casa. El estaba completamente atontado y no podía dejar de mirarla, por eso pensó que estaba halagada con su atención y eso le impedía darse cuenta que había causado exactamente el mismo efecto en su Padre.

Hoy se entero que su gran amor y su padre se habían hecho amantes. Por un lado se sentía traicionado por el hombre que mas admira y por el otro golpeado por sentir inalcanzable a la mujer de sus sueños. No sabía como manejar esa situación, le hubiese gustado dar un salto con garrocha hasta el momento en todo su dolor se hubiese pasado pero su corazón no desaceleraba y no podía parar la carrera que mantenía en su pecho. Luego de mucho tiempo pudo entender que esa vivencia le había permitido activar su sensibilidad y era el detonante que lo ayudó en convertirse en el exitoso escritor que sería veinte años después.

 
Nalt 25-10-09

Corazón en marcha (1era versión)


Apretaba el pie hasta el fondo del acelerador y lo único en que pensaba era en cuanto deseaba que todo acabara. Sentía impotencia, rabia, miedo, tristeza, nostalgia e indignaciÓn. No quería parar, solo deseaba desaparecer y dejar de sentir.
Se encontraba completamente hipersensibilizado ante cualquier circunstancia. Tanto, que de pronto no podía respirar ni sentir sus piernas o brazos, pero no lo abandonada ese deseo irracional de continuar su carrera.

Mientras luchaba con ese remolino de sentimientos solo podía llorar, no podía gritar y mucho menos hablar. Su garganta se había convertido en un enorme nudo que le robaba todo el aire. Decidió parar el carro robado y seguir corriendo a pie.

Recordó que hace poco tiempo era tan solo un niño y ahora se sentía un hombre, pero uno con el corazón destrozado y vuelto añicos. En algún momento, pocos meses antes sintió que se las sabía todas, que era invencible y el rey del mundo. Ahora estaba sumido en un hueco que lo mantenía flotando en una perenne caída libre que no terminaba.

Recién se acababa de dar cuenta que estaba enamorado y sin mas ni mas le habían hecho saber que no le querían, que era solo una diversión para alguien que simplemente estaba aburrida y cansada de tener todo lo que deseaba.
Cuando paró de correr e intento volver al auto, quedo impactado al ver que ese carro que no era de su propiedad, estaba convertido un amasigo de metales retorcidos y que en algún lugar de ese desastre estaba un cuerpo inerte y destrozado que si era suyo, pero que ahora tampoco le pertenecia….. Nunca detuvo la marcha.

Nalt 21-10-09

La tortuga y el Caballo


Esta es la historia de la extraña amistad que surgió entre una Tortuga y un Caballo. Todo empezó un día en el que una pequeña y joven tortuga se armó de valor y decidió irse del lugar donde siempre había vivido pues estaba dispuesta a conocer el mundo. Quería ir a disfrutar de todos esos hermosos lugares de los cuales había escuchado tantas veces de la boca de muchos otros animales que habían tenido la oportunidad de hacer divertidos viajes a tierras muy lejanas. Quería conocer el mar, la nieve, el desierto y muchos otros lugares que le parecían fascinantes.
Ese día se dispuso a caminar y caminar, caminar y caminar…..Duró varios días. Estaba exhausta cansada y veía que todo el paisaje a su alrededor era igual pues no variaba en nada a lo que siempre había conocido.
En eso se le acercó un conejo que siempre le iba a visitar y le dijo: – Hola Tortuga ¿cómo has estado? Tú como siempre en el mismo lugar – comentó el conejo.
La Tortuga le respondió indignada: – ¿Cómo que en el mismo lugar? No ves que llevo días viajando, debo estar muy lejos del lugar donde siempre he vivido.
El Conejo se hechó a reír fuertemente y dijo: – Como vas a estar lejos de tu casa, si tan solo estas a pocos metros de donde te veo todos los días ¿De que hablas?
En ese momento la tortuga entendió lo que había pasado, sus piernas eran tan cortas y su andar tan lento que escasamente había recorrido una muy corta distancia a pesar de todo su esfuerzo y tiempo invertido en su aventura. Se sentía indignada por la burla del conejo, pero lo que mas le afectaba era la enorme tristeza que le producia saber que no podría conocer todos esos fabulosos e interesantes lugares que tantas veces había imaginado. Se quedó muy triste, parada y sin moverse largo rato con su pequeña cabeza y sus patitas acurrucadas en su caparazón. Al cabo de rato sintió un golpe que la arrojo volando por los aires…….pum….y calló al suelo. No entendía que había ocurrido. Estaba aturdida por el golpe inicial y por la caída cuando escucho una voz desconocida que le preguntaba desesperadamente:
– Hola ¿Cómo estas? ¿Te encuentras bien? ¿Te hice daño? No fue mi intención, estaba distraído pensando en que estaba siempre solo en mis paseos y te confundí con una piedra. Discúlpame por favor……¿estas bien?
– Si, estoy bien. Pero ¿que eres tu? ¿quién eres? ¿Por qué me has golpeado?
– Soy un caballo – le respondió – Como te dije fue sin querer, te confundí con una piedra. Discúlpame.
– Descuida, no fue nada. Estoy bien – Respondió la tortuga – Es que estaba descansando y pensando sobre mi frustración.
– ¿Frustración? – Preguntó el caballo – ¿y eso por qué?
– Es que salí a conocer el mundo y acabo de descubrir que aun sigo en el mismo lugar, luego de varios días.
– Yo te puedo ayudar si me quieres acompañar, tengo largas patas y soy muy veloz. Si quieres te puedo llevar sobre mi lomo.
– ¿Si? ¿harías eso por mi? – Pregunto la tortuga.
– Claro ¿por qué no? así no ando solo.
El caballo inclino su cabeza y le dijo a la tortuga que se sujetara de los cabellos de crin con su boca y con un leve movimiento aventó a la tortuga sobre su lomo y se dispuso a emprender su cabalgata. La tortuga estaba feliz de sentir la rapidez del viaje y ver como rápidamente se desplazaba sobre su amigo y el caballo se sentía contento de contar con alguien con quién compartir sus paseos.
Al cabo de varios días de viajes haciéndose compañía mutuamente los dos amigos visitaron muchos lugares fascinantes y espectaculares, pero de repente la tortuga notó que el caballo conversaba poco y no se le veía feliz.
– ¿Qué te pasa caballo? – preguntó la tortuga – ¿por qué te ves triste?
– Es que extraño mi casa – respondió el caballo – llevamos días viajando y ya extraño mi hogar.
– No entiendo ¿cómo puedes extrañar tu casa? yo siempre la llevo conmigo – dijo la tortuga.
– Es que tu llevas tu casa contigo y puedes disfrutarla con tan solo recoger tus patas y tu cabeza, pero yo no llevo mi casa conmigo y me hace mucha falta volver al lugar que siempre he vivido – Respondió el caballo.
 TorugaYCaballo
La tortuga estaba impresionada, acababa de entender que cada uno de ellos tenía ventajas y desventajas con la naturaleza de su especie y no lograban apreciarlas si estaban pendiente de solo de las cosas de las cuales carecían. Ambos amigos aprendieron una importante lección y decidieron que cada uno disfrutaría de los dones que Dios le había otorgado de la mejor manera posible y que podían contar el uno con el otro basándose en fortaleza que les brindaba su amistad. Decidieron regresar y acordaron ayudarse mutuamente para cumplir sus sueños sin afectar su amistad. Desde ese día ambos animales se hicieron grandes amigos y emprendían largos y distintos viajes que le permitían a uno no estar solo en sus aventuras y al otro conocer esos paisajes que siempre había deseado conocer.
Desde ese día fueron amigos inseparables y colorín colorado, este cuento ha terminado.
FIN
Publicada en WordPress el 03 de abril de 2009 por Néstor A. León T.

 

Hermanas: Sueños compartidos I


Capitulo I
Esta es la historia de dos hermosas niñas que tenian por decisión de Dios que compartir todo lo que por derecho les pertenecia. Tenían que compartir su cuarto, sus jueguetes, sus amigos y hasta el cariño de sus padres y todos los familiares. Y aunque siempre estaban juntas peleaban a cada rato y discutían por todo lo que querían y tenían.
Una noche que estaban por usar el baño antes de ir a dormir, tuvieron una fuerte discusión por quién lo usaría primero. Terminaron peleando muy acaloradamente. Esa noche sus padres las castigaron sin ver televisión.

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Ambas niñas se acostaron a dormir sintiendo en sus corazones mucha rabia la una por la otra e incluso sentían que no se querían volver a ver. Se quedaron dormidas con un gran resentimiento y sin darse cuenta ambas empezaron a soñar.

 
Lo que no sabían es que sin saber también estaban compartiendo el mismo sueño.
 
Se encontraron ambas de repente en un bosque con arboles muy altos y frondosos, tanto que aunque les parecía que era de día no podían apreciar bien la luz de sol. Tan solo las iluminaban algunos rayos de luz que se colaban a través de las ramas de los arboles.
Al verse la una a la otra solo recordaron la rabía que sentían e inmediatamente empezaron a discutir nuevamente.
En ese momento aparecio de la nada una luz incandecente que por breves instantes no les permitió ver nada hasta que para su asombro se aparecio una hermosa hada que las miraba a ambas.
Las dos chicas quedaron mudas del asombro hasta que el hada con una dulce voz les pregunto:
– ¿que les pasa niñas? ¿porque están peleando?
Ninguna de las dos se atrevía a responder pues estaban claramente impresionadas, pero la niña menor que era muy hermosa y con un lindo cabello rizado color marrón y una piel dorada como miel, se atrevió a responder y le contestó:
 
– Peleamos porque ella siempre quiere que yo haga todo lo que ella dice. Cree que por se mayor que yo, tiene derecho a hacer todo primero y siempre está diciendome lo que debo o no hacer.
– No es cierto – dijo Lucía la hermana mayor – lo que pasa es que ella siempre quiere las mismas cosas yo que tengo y no me deja hacer las cosas que quiero, desde que nació siempre me quita todo lo que es mío.
– Estas mintiendo – respondió Sara, la hermana menor – lo que pasa es que tu nunca quieres jugar conmigo.
 
En ese momento Lucía que también era una hermosa chica, pero a diferencia de su hermana tenía una piel blanca como la leche e igualmente un cabello marrón pero liso como una cascada, se enfureció y se fue encima de su hermana para golpearla o halarle los cabellos. Ya se habían olvidado que el hada estaba allí y solo recordaban lo bravas estaban la una con la otra.
Sin darse cuenta se sintieron paralizadas y no tuvieron oportunidad ni de tocarse.
 
El hada se les acercó y les dijo:
– Ya entiendo lo que les está pasando y aunque no me lo han pedido, yo las voy a ayudar. Las voy a enviar a unos lindos lugares donde podrán tener y hacer de todo y ya no sentirán la molestia de una por la otra.
Terminando de decir eso, todo se puso muy iluminado y sin saber como, aparecieron cada una en un lugar distinto.
 
Lucía que era muy extrovertida y amigable, apareció de repente en un sitio muy hermoso que la dejó impresionada. Todo era blanco y había mucha nieve. Todo estaba cubierto de nieve y tenía un puesto un hermoso vestido de princesa con grandes cantidades de tela que la hacían sentir caliente a pesar del frio que había en el ambiente.
 
Por otra parte Sara, que era muy irreverente y decidida apareció en lugar muy cálido donde solo había tierra por todos lados y sus ropas se habían convertido en un hermoso traje de princesa como los de las mil y una noche con colores brillantes con telas frescas que le hacían muy confortable a pesar del fuerte calor sentía.
 
Cada una de ellas para ese momento ya no pensaba en la otra y sentían libres de explorar y hacer todo lo que quisieran sin la intervención de su hermana.
 
De la misma forma pero cada una por su parte empezaron a explorar el territorio encantador y novedoso que tenían a su alredor.
Lucía llegó a un grán castillo de piedra que se encontraba en lo alto de una montaña cubierta de nieve y al llegar había mucha gente que se presentaba como si la conocieran y la hacian sentir como una princesa. La atendieron y le ofrecieron tantas cosas que terminó entiendo que todo lo que estaba allí era solo para ella y no tenía que compartirlo con nadie mas. Ademàs solo tenía que pedirlo para todos hicieran lo que ella quisiera y ni siquiera tenía que decir por favor, pues nadie se molestaba y de buena gana cumplian todos sus caprichos.
 
Sarita, por igual estuvo caminando extasiada por el paisaje desertico hasta que llegó a una hermosa fortaleza donde abrieron las puertas apenas llego a su frente. Allí había una multidtud de personas alegres por su llegada que la trataban como a la dueña de todo ese majestuoso palacio. Se sentía muy agradada pues todos les ofrecian compartir sus cosas y le ofrecian comida y regalos. Se puso muy contenta. Sentía que todos estaban alegres por su llegada y que nadie se molestaba si ella tomaba a su gusto cualquier cosa incluso sin pedir permiso.
 
Capitulo II
Por varios días ambas chicas estuvieron muy felices y contentas disfrutando de sus nuevas vidas, pero poco a poco empezaron a sentirse solas aunque estuvieran rodeadas de muchas personas, pues extrañaban a sus padres. Sentían nostalgia por todas aquellas las cosas que compartian, pero sobre todo cada una empezó a extrañar a su hermana.
En sus corazones lo que mas anhelaban eran todos esos hermosos momentos cuandos estaban juntas y se protegian la una a la obra, se contaban todos sus secretos e incluso hasta dormían abrazadas. Cada una de ellas sentí unía enorme necesidad de estar con su hermana. La tristeza aumentaba cada instante que pasaba.
 
Como si fuesen una sola y al mismo tiempo cayeron en cuenta que estaban en un sueño, pero no entendían porque no habían despertado y vuelto a la realidad si sentían que habían pasado varios días desde que llegaron a esos lugares. Inmediatamente empezaron a llorar y gritar llamando al hada que habían conocido al llegar, pero no escuchaban respuesta.
 
Luego de largo rato de gritar por el hada cada una desde su mundo mágico, empezaron a ver nuevamente la luz que le indicaba que el hada estaba apareciendo y la reconocieron de inmediato y aunque ambas estaban en lugares separados las dos le podían ver exactamente de la misma forma.
 
El hada les preguntó con voz muy dulce – ¿Que te pasa hermosa niña?¿Porque lloras tan desconsoladamente?
– Deseo regresar a mi casa ya no quiero estar en éste lugar – Respodieron las dos niñas al mismo tiempo.
– Pero ¿por qué? si aca tienes todo lo que deseabas – Volvió a preguntar el hada, pero sin la dulzura de su voz.
– Ya no quiero todo esto, solo quiero despertar y volver a casa. Ya no quiero estar en éste lugar – Dijeron las niñas como una sola.
– Ja ja ja ja – Rió el hada, con voz tenebrosa – Ya no puedes volver, ahora me perteneces. Tu rechazastes todo lo que Dios te regaló por no querer compartirlo con tu hermana y ya no tienes vuelta atras. Ahora me perteneces. Continuó el hada al tiempo que se transformaba en un horrible demonio.
 
Quiero irme a mi casa, quiero volver con mi familia – Gritó Sara – Tu me engañastes.
– Yo solo te di lo que tu deseabas y ahora debes estar conmigo para pagar por todos tus deseos – Les dijo el demonio a las dos chicas.
 
– Yo estaba equivocada – Respondió Lucía – Ya no quiero estar aca.
– Cumplí tus deseos, solo eso he hecho -Repitió el demonio, mientras seguía riendo – Ja ja ja ja. Ahora tienes lo que querías, estar bien lejos de tu hermana. Ahora ella es feliz sin tí pues se ha quedado con todo lo que era ambas – Mintió el demonio.
 
Capitulo III
En ese instante que ambas niñas estaban tristes y deseperadas lo único en que pensaban es que querian por sobre todas las cosas estar con su hermanita y de inmediato recordaron cada una en el lugar que se encontraban las palabras que sus padres siempre le repetían. "Si Dios está en tu corazón, no tienen nada por que temer"
Cada una de las chicas cerró los ojos y empezó a orar para recobrar el sentimiento de Dios en su corazón a la vez que sentian presente a su hermana en el pensamiento…..
De inmediato, sentían como toda su tristeza se iba desapareciendo y toda la desesperación se transformaba en calma.
 
Sin darse cuenta y sin saber como, cada una de ellas estaba de vuelta en su cama y aunque recordaban todo lo que habían vivido y el tiempo que había transcurrido, ya no era real. Todo era nuevamente como antes y se tenian de nuevo una hermana a la otra. Se abrazaron con muchas fuerzas y se pidieron perdón a la vez que se perdonaban por sus conductas groseras y desconsideredas.
 
Todo había pasado y ya no era mas que una pesadilla que parecia ser un lindo sueño.
 
Sara y Lucía al pasar el tiempo olvidaron esta experiencia real o imaginaría, pero nunca olvidaron el verdadero amor que sentían la una por otra ni lo importante que era mantener a Dios en sus corazones..
 
Fin.
 
  

El soñador perdido en la tierra del hielo


CAPITULO I

Esta es la historia de Ricardo un joven soñador que se la pasaba perdido en busca del mar. Hace muchos años que había partido de su tierra natal en búsqueda de ese gran milagro de la naturaleza. En búsqueda de ese gran cúmulo de agua que se extíende hasta mas allá de donde pueden llegar los ojos del hombre para mezclarse con el cielo y fundirse en una sola imagen que te empequeñece con su grandeza y te obnubila con su majestad.

Había sin querer, dado vueltas en círculos e incluso pasado varias veces por la misma región hasta que un día estando perdido llego a un lugar inesperado que nada parecía tener en relación con las fantásticas historias que había escuchado sobre el mar.

Llegó a un sitio donde había muchísimo frío y no había árboles, plantas, animales, ni personas. Solo nieve, hielo, soledad y unas extrañas cuevas  tapiadas con unas especies de puertas, pero no había nada mas solo nieve y frío.

Estuvo vagando un largo rato hasta que el sueño y el frío lograron vencerlo y sin darse cuenta cayó tendido en el suelo…..

Al despertar se dio cuenta que estaba amarrado y varios chicos brincaban a su alredor emocionados y asustados. Él por su parte se asustó mucho mas al sentirse cautivo en un lugar extraño.

En ese momento llegó una linda chica, era muy bella de unos 16 o 18 años tenía una piel blanca como de porcelana y un hermoso y largo cabello negro. Al verla quedó impactado por su belleza y de alguna forma su miedo se alejó al entender que tanto los chicos como ella sentían mayor temor por él.

Todos hablaban a la vez, la chica y los niños le hacían muchas preguntas de forma atropellada y el no hallaba como responder.

La chica dominó la situación, Ricardo podía ver claramente que ella era la hermana mayor y se encargaba de cuidar a sus cuatro hermanos.

 

– ¿Como te llamas y de donde vienes? Pregunto la chica en tono imperativo.

– Me llamo Ricardo y vengo de tierras muy lejanas. Me he perdido y no sé cómo he llegado a éste lugar, pero no teman que soy un hombre de bien y no pretendo hacerles daño.

– ¿Cómo podemos saber que no eres uno de los secuaces la Reina?

– No sé a que reina te Refieres, yo solo he llegado acá por error.

 

En eso uno de los chicos, el mayor a decir por su edad dice: No le creas Vanesa, puede querer engañarnos.

– No tengo intención de hacerles daño – aseguró Ricardo – Me perdí y llegue hasta acá. Les aseguro que no les haré daño. ¿Por favor libérenme?

 

Vanesa decidió confiar en el joven forastero y accedió a liberarle. Con ayuda de sus hermanos lo soltaron.

– Muchas gracias, les aseguro que no tienen  razón para desconfiar de mi. – Agradeció Ricardo – Pero cuéntenme ¿Quién es esa Reina de la que hablan y por qué le temen tanto?

 

El principe sapo


Esta es la historia de un sapo que vivía en un estanque, pero estaba triste y lloraba croando todas las noches porque no podía hacer su sueño realidad. Él quería ser un príncipe, pero era un sapo, verde y con muchas verrugas.

Pero un día que estaba croando y llorando en la noche, se le apareció una hermosa hada y le pregunto – ¿por que lloras sapito?

El respondió mientras lloraba que estaba muy triste porque sus sueño era ser un valiente principe.

El hada enternecida por el lindo sapito le ofreció hacer su sueño realidad y convertirlo en principe, pero tenía que ponerle una condición que debía cumplir en máximo dos días. Si, debía conseguir que una hermosa princesa se enamorará de él o volvería a ser el mismo sapo triste de antes.

El hada cumplio su ofrecimeinto y lo convirtió en principe. De ésta forma el sapo que ahora era un apuesto principe se acercó al pueblo mas cercano y se decidió visitar al rey para pedir la mano de una de sus hijas. Pero los guardias del castillo no le dejaron entrar, porque aunque el se presentó como principe, no sabía como explicar de donde venía.

Insistiendo, logró escabullirse por una de las entradas del castillo en un momento que los guardias se descuidaron y logró llegar hasta donde se encontraba el Rey.

Cuando llegó hasta el Rey, éste se asustó al verlo y empezó a llamar a los guardias para que lo sacaran, pero el principe sapo siguió insistiendo para que le permitiera hablar solo unos minutos.

El Rey accedió a sus peticiones y lo escuchó, pero se hecho a reir cuando le dijo que él se quería casar con una de sus hijas las princesas. El Rey lo mandó a los calabozos.

Alli pasó la primera de las noches perdiendo parte del tiempo que el hada le había otorgado antes de volverse a convertir en Sapo.

Al día siguiente los guardias lo fueron a buscar para llevarlo frente al rey quién lo estaba esperando ahora con sus hijas. El quedó muy asombrado al ver a las princesas. Eran tres, todas muy hermosas, pero al verlo todo sucio y desaseado por haber pasado la noche en el calabozo, se rieron y le dijeron que ninguna de ellas se casaría con él.

Lo hecharon fuera del castillo y el principe sapo estuvo caminando largo rato hasta llegar por casualidad al mismo estanque donde había vivido toda su vida.

Alli se puso a llorar nuevamente por sus desdicha, ya que en pocos minutos se acabaría su oportunidad de cumplir sus sueños de ser un principe el resto de su vida.

En ese momento una ranita que estaba a su lado pego un gran salto y se le montó en el hombro mientras el seguía llorando. Luego la ranita volvio a saltar y le dió un beso en la mejilla.

Para su sorpresa, la ranita saltarina se volvió en una hermosa princesa. Ella le explico que hacía mucho tiempo había sido embrujada por una malvada hechicera quién la condenó a ser rana hasta que le diera un beso a un apuesto principe.

Luego de eso, todo lo que existía alrededor del estanque se fue convirtiendo en un hermoso castillo, el cual había sido el hogar de la princesa antes de hechizo.

Con el beso de la ranita se rompió el hechizo, pero también se hizo realidad el sueño del sapo de ser principe por el resto de los días.

El principe sapo y la princesa ranita se enamoraron, se casaron y vivieron muy felices por siempre.

Y colorin colorado éste cuento se ha terminado..