Tal vez por eso me gusta leer


Desde que era muy chico descubrí que la lectura era un ejercicio de abstracción que me permitía hacer volar la imaginación, incluso antes de aprender a leer. Creo que de tanto ver a mi papá absorto leyendo unas historietas o novelas de vaqueros sin imágenes que coleccionaba e intercambiaba regularmente con el Señor Pedro el…