Realidad ¿virtual?


Mucho se le pudiera criticar a la redes sociales, si consideramos que gran  parte de sus usuarios crean con sus publicaciones, post, comentarios e imágenes, una realidad virtual que no es necesariamente un reflejo muy fiel de su realidad actual.

Así podemos ver familias felices a las que en realidad no le faltan las discusiones, relaciones entre padres e hijos que se ven ideales mientras apenas se soportan, parejas perfectas que pueden distar mucho de serlo o profesionales exitosos que viven de fracaso en fracaso.

Dichas críticas se pueden basar tal vez en el argumento, que las personas usan estas herramientas para aparentar algo que no son, mostrándose a conocidos y desconocidos como quisieran ser; pero… ¿Cómo somos en realidad?

En lo personal considero que cada quien es quien quiera “ser” y no es cuestión de que haga algo o lo deje de “hacer” para serlo. Por lo tanto, si para ti eres integrante de una familia feliz y así lo permites, poco a poco las discusiones se irán pues estas vibrando con la felicidad.

Si consideras que la relación con tus padres o tus hijos es “ideal”, en eso se transformará pues estás liberándote de todas las resistencias que lo evitan.

Si deseas una relación de pareja perfecta, sólo tienes que serlo permitiéndole a tu pareja “ser” quien quiere ser, y permitiéndote a ti mismo “ser” quien quieres ser. Eso no te garantizará que esa sea la pareja que tú esperas, pero estarás mas cerca de atraer a tu vida a quien si lo será.

Igual pasa con el éxito, para qué crees que existen los fracasos si no es para acercarte al éxito. Nadie lo ha alcanzado sin antes haber tenido que intentarlo una y otra vez. Por lo tanto, no es por lo que hagas sino por quien eres, y si eres persistente y vibras con tu éxito, éste se materializará para ser parte de tu vida.

Viéndolo de esta forma, tu realidad en las redes sociales no tiene porque ser virtual, es “real” si para ti es un reflejo de la persona que eres. Da igual si te critican, pues no es por lo que tengas que hacer, sino por quien eres.

¡Sólo sé quién quieres ser!

Anuncios

Estoy donde estoy y estoy bien


Todas las situaciones que vivimos a lo largo de nuestras vidas, encuentran su justificación a través del tiempo. Aunque no lo podamos ver o no lo queramos hacer. Todo! Si, hasta las matemáticas! Aunque pases la vida creyendo que por tu carrera o profesión no la necesitas. No es cierto, las usas a cada momento.

Por eso hoy más que nunca agradezco cada una de la experiencias que me ha tocado vivir. Todas! Las buenas, las malas, las regulares, las no tan buenas y las no tan malas. Las que esperé con ansiedad, las que viví por accidente o las que nunca quise que ocurrieran. También las que evite por miedo miedo; e incluso las que fueron simplemente circunstanciales.

Todas ellas en conjunto, me convirtieron en la persona que soy hoy.  Alguien que es capaz de decir: Estoy donde estoy y estoy bien, por lo que soy, por lo que tengo y por donde estoy. Alguien que es capaz de dar cada nuevo paso buscando mantenerse conectado con su abundancia y que pretende continuar con ese proceso de crecimiento personal que no termina ni con el término de la vida, pues trasciende más allá de lo individual para transformarse en un proceso colectivo de aprendizaje a través del entorno.

img_20170718_180916.jpg

Por eso, insisto en rescatar lo positivo de todas las situaciones, para que mi realidad de hoy sea como yo la visualizo y no necesariamente como la aprecian los demás. No porque la mía sea la correcta o mejor, sino simplemente porque es la mía y tengo el deber conmigo mismo de brindarme lo que considere es mejor para mí.

Sé que no puedo hacer que los demás vean las cosas como yo las veo. Por esa misma razón no tengo porque dejar que los demás influyan sobre mi visión de la realidad.

Tu también puedes hacer lo mismo. En tí está el poder de decidir  como te sientes y como te quieres sentir. Sólo tú puedes decidir como es tu realidad.

Néstor León T.

(Interpretación personal basada en una de las estrategias del Circulo de Realización personal – CRP – de Francisco Jiménez)

Nace La Tristeza


Al principio “La Locura” vagaba sola por el pueblo. Era joven, inocente y despreocupada. Algo altanera y agresiva era tan hermosa como la inocencia que brotaba de su mirada.

Nadie sabía de donde venía o quienes eran sus padres. Solo se sabía que era capaz de morder como el perro mas rabioso si se sentía amenazada. Por eso no existía hombre que fuese capaz de domarla y mucho menos de enamorarla.

Pero un día llego “La Soberbia” convertido en un hombre fornido, fuerte y ufano asegurando que no existía mujer que se resistiera a sus encantos.

Por algún tiempo él anduvo persiguiendola por un lado y por otro intentando cautivarla con sus técnicas infalibles, pero no hubo forma que sus encantos fuesen percibidos por ella.

Fue entonces cuando “La Soberbia” al verse herido en su amor propio, decidió en un arranque de furia temperamental atacarla poseyendola a la fuerza y en contra su voluntad. Solo para satisfacer su ego y alimentar sus ansias de superioridad. Sin importar cuanto ella se defendiera con uñas, dientes, gritos, golpes y puñetazos.

Luego de eso “La Locura” nunca mas volvería a ser la misma. Ella sabía que acababa de perder en su esencia ese algo especial que la hacia sentirse llena de vida; supo con certeza que había quedado embarazada. Estaba segura que dentro sí había empezado a existir algo que nunca podría querer, y así mismo fue: En su interior se estaba gestando “La Tristeza”.

“La Locura” no fue capaz de terminar con la vida de “La Tristeza” que crecía dentro de si pero estaba decida a no verla crecer ni verse afectada por su existencia. Tenía claro que al nacer la regalaría a alguien que pudiera lidiar con su existencia.

Eso hizo. Al nacer “La Tristeza” fue regala a la “La Riqueza” la señora mas adinerada del pueblo que solo pensaba en sus posesiones materiales. Para ella “La Tristeza” nunca sería una carga en su vida.

Por su parte a “La Soberbia” poco le importó el destino de “La Locura” y mucho menos las consecuencias de sus actos. Para él “La Tristeza” jamás existió. Lo único importante para él es demostrar su superioridad.

Mientras tanto la “La Locura” siguió comportándose atolondradamente, escuchando las voces de su mundo interior y viviendo su propia realidad particular donde los recuerdos no afectan su vida.

Una vida en donde ni siquiera hay espacio para “La Tristeza”.

Mi Complejo de Super Heroe


Muchas veces empiezo escribiendo una cosa y resulta que me sale otra completamente diferente. Eso me pasó con esta nota: Cuando la empecé a escribir lo menos que imaginaba es que trataría sobre éste tema.

Lo mismo me ocurre regularmente con mis acciones. La mayoría de las veces actúo esperando ciertos efectos y obtengo resultados que ni remotamente esperaba. Creo que se debe a esa cualidad que he tenido desde muy pequeño y que defino como: Mi Complejo de Super Héroe.

La considero un “Complejo” no porque sea negativa o porque me haga sentir acomplejado o inferior, sino porque es difícil o complicada de definir por la cantidad de aristas que la componen; y de “Super Héroe” por esa necesidad de hacer siempre lo correcto y de ayudar a otros por encima de mi propio beneficio o seguridad.

El punto es que dicha complejidad me ha llevado a estar en situaciones cada vez mas extrañas y diversas (algunas ya se las he comentado y otras tal vez lo haga en el futuro en otras de mis reflexiones).

Muchas veces me recrimino yo mismo diciéndome que lo hago de forma inconsciente para llamar la atención o por dármela de santo ante los ojos de los demás, pero en contraparte tengo la habilidad innata de hacerme invisible, es decir que si fuese así ni siquiera estaría logrando mi objetivo.

Por otra parte, tengo la mala costumbre de ayudar a quien no me está pidiendo ayuda. En esos casos termino siendo un metiche que no es capaz de atender sus propios asuntos y solo pretende meterse en la vida de los demás.

Otras veces de tanto ayudar a algún ser querido, resulta que lo estoy menospreciando mientras evidencio mi soberbia y envío sin querer el mensaje de no creerlo capaz de solucionar sus problemas o emprender sus propios proyectos. En consecuencia, en lugar de recibir agradecimiento recibo recriminación.

En otros casos es fácil creer que por haber estado siempre dispuesto a “ayudar”, se vuelve una obligación y si no lo hago estaría faltando a una responsabilidad adquirida por uso y costumbre que me convierte de inmediato en el culpable de los resultados negativos cuando algo sale mal, y si me quejo es solo porque estoy haciéndome la víctima.

Es por eso que en definitiva hoy luego de muchos años creo que los “Super Héroes” no existen, aunque sé que existen muchos héroes anónimos que pasando desapercibidos logran que su mano derecha no se entere nunca de las acciones de su mano izquierda y que si en verdad quiero ayudar, es mas efectivo escuchar y brindar apoyo que dar soluciones a los problemas de los demás.

Néstor León
27/03/2012 4:59 pm

Mi lugar en el mundo


¿Te has preguntado alguna vez cual es tu lugar en el mundo? ¿Te has sentido que no hayas a donde ir, o donde estar? ¿Te ha pasado alguna vez, que te sientes solo rodeado de muchisima gente?…..Así me siento algunas veces. Hace mucho tiempo que no me sentía así, pero lo he vuelto a experimentar. Es una sensación de falta de pertenencia que llega hasta los huesos y que te hace sentir intruso o visitante en cualquier lugar. Es una certeza que te permite entender que tan solo estas de paso por ésta vida, pero mientras estas aca debes disfrutar y sentirte parte de lo que Dios nos ha regalado.
Asusta darse cuenta que no sabes ¿cómo es? ni ¿Dónde está? tu lugar en el mundo, pero también da satisfacción saber que lo vas a encontrar y en ese trayecto puedes darte permiso para viajar, conocer y aprender cosas nuevas en tu vida.
Aun no sé cual es mi lugar en el mundo, pero lo voy a empezar a buscar para que el día menos pensado y cuando ya no lo esté buscando pueda darme cuenta que finalmente lo he encontrado. Para dejar de buscar y encontrar, hay antes que empezar a buscar.

¿Cómo se perdona uno mismo?


Mi problema con el perdón no radica en perdonar a los demás, pues estoy seguro ninguna persona me ha hecho daño intencionalmente. Mi problema consiste en perdonarme a mi mismo a aceptar que también soy un ser humano que ha cometido errores y que mis faltas, equivocaciones o desaciertos han afectado a los demás.
¿Cómo se perdona uno mismo cuando sabe que no fue capaz de darle a sus seres queridos lo mejor de si mismo? o peor aun cuando lo mejor de uno, no fue o no es suficiente. Que  otra  persona puede brindarle a tu familia las cosas que tu nunca pudiste darle y que ya ni siquiera tienes una nueva oportunidad para hacerlo. Que ahora tu responsabilidad se ha limitado solo a la parte económica y a llamadas telefónicas, a mensajes por correo electrónico o a unas vistas esporádicas que no sabes ni siquiera cuando podrás realizar.
¿Como te perdonas sabiendo que era tan simple brindar un poco de afecto, de diversión o de alegría para que al menos puedan extrañarte?. Que ni siquiera te sirvió de nada dedicarte a trabajar para cubrir las necesidades familiares, porque tu esfuerzo solo logró cubrir las necesidades básicas que de por sí ya Dios las cubriría por si solo. Que no fuiste capaz de darle a tus hijas una casa bonita, un dormitorio o un padre que extrañar. Que todo tu esfuerzo no sirvió ni siquiera para que se sintieran orgulloso de ti, que tu profesión no la entienden porque no es divertida. Que cualquier padre pudo haberlo hecho mejor.
¿Cómo me perdono? si no tengo una nueva oportunidad. ¿Como se cambia el pasado? No lo puedo hacer.
Solo podré hacer algo hoy para cambiar el mañana, pero solo mi mañana. No el de las personas que mas amo.
Tal vez tu dirás que me estoy poniendo de victima y que con lamentarme no voy a conseguir nada. Eres libre de pensarlo, pero no es esa mis intencion.
Con ésta reflexión, así como con las otras que he escrito solo pretendo sacarme de adentro los sentimientos. He descubierto ésta herramienta para exteriorizar parte de las cosas que se arremolinan en mi mente y mi corazón convirtiéndolas en palabras, para sefuir adelante. Me funciona, me ayudan a evolucionar pero no aun a perdonarme.
Algún día lo voy a hacer estoy seguro de eso. Todo pasa y ésto también va a pasar.
Mientras tanto, voy a experimentar ésta prueba y la voy a pasar. Voy a guardar en mi mente, en mi alma y en mi corazón cada nuevo sentimiento, cada nuevo dolor para que una vez sano pueda mirar hacia atrás y decirme: Me perdono, y no lo vuelvo a hacer.

Me quiero ir a mi casa


Mi casa no está en ningún lugar, no es un espacio físico, ni es el lugar donde se encuentran mis seres queridos.

La primera vez que sentí que quería irme a mi casa tendría como dieciséis años y fue cuando recién llegué a Caracas, al principio pensé que sentía nostalgia por el lugar donde había transcurrido mi infancia. Con el tiempo una vez que regresé, me di cuenta que no era así.

He cambiado de lugar para vivir varias veces. Pocas veces lo he hecho solo, en la mayoría de los casos he estado acompañado, pero siempre ésta necesidad de volver a mi casa ha estado presente, llámese: San Blas, San José, La Candelaria, Caricuao, Altavista, La California, Tenjo, Restauración San Borja o Charallave; al llegar quería volver donde estaba antes y luego de irme quería regresar.

Hoy siento todo un poco mas claro, o mejor dicho hoy creo que entiendo un poco mejor las cosas (siempre que le hago caso a lo que siento y no a lo que creo termino con las tablas en la cabeza). Si, hoy creo que mi casa es un lugar dentro de mí que trasciende a mi cuerpo y a mi espiritu y se aloja en esa parte de mi donde yace la seguridad en mi mismo y la confianza en que tengo las situaciones de mi vida controladas.

Viendolo de esa forma, me atrevería a decir que tengo la maravillosa cualidad de morrocoyes, tortugas y caracoles de tener siempre mi casa conmigo. Claro, de una forma diferente ellos la cargan por fuera y se refugian en ella para guarecerse del medio ambiente. En mi caso, la llevo por dentro y desde alli tomo lo que necesito para protegerme y sentirme seguro.

Es por eso que cada vez que quiero ir a mi casa, en realidad lo que necesito es tomar conciencia de mis capacidades y reentender que mi casa soy yo.

N.a.l.t 01/11/2007 8:15pm

La persona que quiero ser


Cada nuevo día me doy cuenta que no me he convertido en la persona que esperaba ser, que he estado dando vueltas en circulos una y otra vez hasta llegar siempre al mismo lugar. Que si bien es cierto que ahora tengo mas edad, sigo teniendo los mismos temores de mis 25, 15 o 5 años, las mismas preocupaciones y las mismas angustias.
¿Como es la persona que quiero ser?, ¿lo sé en realidad?.
Creo que me he estado refugiando decada tras decada en otra persona para que me dé ese apoyo afectivo que noy capaz proveerme desde mi propia seguridad.
Si, es cierto. Soy profesional,capaz, responsable….Pero…¿quiero ser asi?
  

image

Esta fué la primera publicación que me atreví a hacer el 22 de octubre de 2007 a las 9:46pm. Muchas cosas han cambiado en mi vida desde ese momento, aunque muchas cosas se mantienen igual.
En esencia sigo siendo la misma persona y sigo sin ser la persona que quiero ser.